YESHÚA

EL RUAJ REVELA A YESHÚA

HN Internacional

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EL RUAJ REVELA A YESHÚA

En el vasto misterio de la revelación divina, el RUAJ HaKodesh, tiene una misión singular y gloriosa: revelar a YESHÚA, el Mesías, no solo como un personaje histórico, sino como una presencia viva y activa en la vida del creyente. En las Escrituras, se nos enseña que el RUAJ no se glorifica a sí mismo, sino que glorifica a YESHÚA, mostrándonos su esencia, su obra redentora y su continua acción en nuestra vida. Este tema es vital para nuestra comprensión espiritual, ya que es a través del RUAJ que podemos conocer verdaderamente a YESHÚA, no solo de manera intelectual, sino en una relación profunda, personal y transformadora.

1. Yojanan (Juan) 16:14 - "Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber."

Este verso encapsula el rol fundamental del RUAJ HAKODESH: glorificar a YESHÚA. El contexto es clave, ya que YESHÚA está hablando a sus discípulos antes de su partida, prometiéndoles la venida del RUAJ HAJODESH. El RUAJ no habla de sí mismo, sino que toma todo lo que es de YESHÚA y lo revela a nosotros. En otras palabras, el RUAJ actúa como el mediador de la revelación del Mesías en nuestras vidas. Él no se glorifica a sí mismo, sino que señala constantemente hacia el Mesías, revelando sus enseñanzas, su sacrificio y su divinidad.

El verbo 'glorificar' aquí es significativo, ya que se puede asociar con sinónimos como 'honrar', 'alabar' o 'hacer visible la majestad de algo'. El RUAJ HAKODESH, entonces, tiene la tarea de magnificar a YESHÚA en nuestros corazones, haciéndolo más real y presente. Al tomar de lo que es de Mesías, el RUAJ nos muestra la profundidad de su amor, su sacrificio en el madero y la gloria de su resurrección. Cada vez que el RUAJ nos trae a la mente a YESHÚA, nos está mostrando el rostro glorioso de ADONAY mismo.

Yojanan (Juan) 14:26 - "Pero el Consolador, el RUAJ HAKODESH, a quien el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho."

Aquí, YESHÚA nos deja claro que el RUAJ tiene una función de maestro y recordador. El RUAJ no solo nos revela a YESHÚA en el momento presente, sino que también nos trae a la memoria todo lo que Él enseñó y vivió. Este versículo nos habla de la continuidad de la obra de YESHÚA a través del RUAJ HAKODESH. Aunque YESHÚA no está físicamente presente con nosotros, su enseñanza y su presencia siguen siendo vivas gracias al RUAJ.

El verbo "enseñará" implica una acción activa y continua. El RUAJ no es un maestro pasivo, sino que está constantemente guiándonos hacia una comprensión más profunda de la verdad revelada en YESHÚA. Él nos enseña a través de la Palabra escrita y la revelación personal, aplicando las enseñanzas de YESHÚA a nuestra vida diaria. Al mismo tiempo, "recordará" lo que YESHÚA dijo, lo cual es crucial. Muchas veces, el RUAJ HAKODESH nos recuerda en los momentos de prueba o duda las promesas y los principios de YESHÚA, guiándonos hacia la esperanza y la emunah.

1 Corintios 2:10-12 - "Pero ADONAY nos las reveló a nosotros por el RUAJ; porque el RUAJ todo lo escudriña, aun lo profundo de ADONAY. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el RUAJ del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de ADONAY, sino el RUAJ de ADONAY. Y nosotros no hemos recibido el RUAJ del mundo, sino el RUAJ que proviene de ADONAY, para que sepamos lo que ADONAY nos ha concedido."

En estos versículos, Shaul expande nuestra comprensión de cómo el RUAJ revela la mente de ADONAY a los creyentes. El RUAJ HAKODESH no solo revela a YESHÚA, sino que también nos revela las profundidades del corazón de ADONAY. El RUAJ escudriña todo, incluso lo más profundo de ADONAY, y nos permite entender lo que Él ha preparado para nosotros. Esto subraya la importancia del RUAJ en nuestra relación con YESHÚA: es a través de Él que podemos acceder al conocimiento divino, no como algo externo o superficial, sino de una manera profunda y personal.

En este sentido, el RUAJ HAKODESH se convierte en un puente entre lo humano y lo divino. Mientras que los seres humanos no pueden comprender por sí mismos las cosas de ADONAY, el RUAJ nos las revela, dándonos acceso a la sabiduría y el entendimiento divinos. Es solo a través de este RUAJ que podemos comprender a YESHÚA como Él realmente es: ADONAY, el Salvador, el ADON, y el centro de toda nuestra emunah.

Romanos 8:9-11 - "Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el RUAJ, si es que el RUAJ de ADONAY mora en vosotros. Y si alguno no tiene el RUAJ de YESHÚA, no es de él. Y si YESHÚA está en vosotros, el cuerpo, en verdad, está muerto a causa del pecado; pero el RUAJ es vida a causa de la justicia. Y si el RUAJ de Aquel que levantó a YESHÚA de los muertos mora en vosotros, el que levantó a YESHÚA de los muertos también dará vida a vuestros cuerpos mortales por su RUAJ que mora en vosotros."

En este pasaje, Shaul nos habla de la presencia activa del RUAJ en nuestras vidas. El RUAJ no solo nos revela a YESHÚA, sino que también nos da vida. Si YESHÚA está en nosotros, lo está por medio de su RUAJ. El RUAJ HAKODESH no es una fuerza impersonal, sino la presencia viva de YESHÚA en nosotros, que nos capacita para vivir una vida nueva, conforme a la justicia de ADONAY. La resurrección de YESHÚA es posible solo gracias a la obra del RUAJ, y esa misma vida resucitadora ahora mora en nosotros.

El RUAJ de YESHÚA nos une a Él de tal manera que podemos experimentar la misma vida que resucitó a YESHÚA de los muertos. Esto no es solo una esperanza futura, sino una realidad presente. El RUAJ, que revela a YESHÚA, también nos transforma, dándonos la capacidad de vivir como Él vivió, con poder, amor y justicia.

El RUAJ revela a YESHÚA no solo como un personaje histórico, sino como la presencia viva y activa de ADONAY en nuestra vida. A través del RUAJ HaKodesh, podemos conocer a YESHÚA más profundamente, ser enseñados por Él, ser recordados de sus enseñanzas, y experimentar su poder transformador en nuestra vida diaria. El RUAJ no solo glorifica a YESHÚA, sino que nos capacita para vivir de acuerdo a su voluntad, dándonos acceso a los misterios profundos de ADONAY y dándonos vida eterna. YESHÚA no es solo un recuerdo del pasado; Él es una realidad viva que, por medio del RUAJ, mora en nosotros y nos guía hacia la plenitud de la vida que Él nos ha prometido.