Parashot

PARASHÁH AJAREI MOT KEDOSHIM

HN Internacional

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PARASHÁH 
AJAREI MOT 
KEDOSHIM

PARASHOT 29-30 AJAREI MOT-KEDOSHIM

אֲחֲרֵי מוֹת - קְדֹשִׁים


Gematría 665 Y 454

Ajarei mot Significa: Después de la muerte

Kedoshím Significa: apartados


Toráh: Vayikrá Lev_16:1–20:27

Haftaráh: Iejezkel Eze_20:2-20; 22:1-22; Amó_9:7-15

Brit Jadasháh: Romanos 7:1–11:36



Aliyá 1 Domingo

Vayikrá Levítico 16:1–24


Aliyá 2 Lunes

Vayikrá Levítico 16:25–34


Aliyá 3 Martes

Vayikrá Levítico 17:1–7


Aliyá 4 Miércoles

Vayikrá Levítico 17:8–18:21


Aliyá 5 Jueves

Vayikrá Levítico 18:22-19:14


Aliyá 6 Viernes

Vayikrá Levítico 19:15–32


Aliyá 7 Shabat

Vayikrá Levítico 19:33–20:27


Ajarei Mot – Kedoshím: Entre muerte, expiación y santidad


Tras la tragedia de Nadav y Avihú, los hijos de Aharón que murieron al acercar indebidamente fuego extraño ante ELOHÍM, comienza Ajarei Mot (“Después de la muerte”). ADONAY instruye a Moshéh sobre el acceso al Kodesh haKodashím (Lugar Santo de los Santos), permitiendo al Kohén Gadol entrar sólo una vez al año, en Yom haKipurim, con sangre para expiar por sí mismo y por todo el pueblo de Yisrael.


Aquí aparece el misterio de los dos machos cabríos: uno para YHVH, sacrificado como jatat (ofrenda por el pecado), y otro para Azazel, enviado al desierto con todas las transgresiones del pueblo sobre su cabeza. Este acto, lleno de peso espiritual, prefigura la obra del MASHÍAJ YESHÚA: quien fue ofrecido como korban perfecto y, a la vez, llevó nuestras iniquidades fuera del campamento, cargando el juicio que merecíamos. El velo fue rasgado, y el acceso al Padre fue abierto no por ritual, sino por redención viviente.


En Kedoshím (“Apartados”), ADONAY proclama:

“Kedoshím tiheyu, ki kadosh Ani, YHVH Eloheijém” – “Sean Kedoshím, porque Yo, ADONAY vuestro ELOHÍM, SOY KADOSH” (Vayikrá 19:2).


La kedusháh (santidad) no se trata de separarse por orgullo, sino de reflejar el carácter de ELOHÍM en la tierra. Amar al prójimo, no oprimir al débil, no guardar odio en el corazón, juzgar con justicia, evitar la idolatría y buscar la pureza: todo esto forma parte de una vida consagrada.


YESHÚA HAMASHÍAJ caminó esta parasháh con sus pasos. Él no sólo citó el mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” con el corazón de Kedoshím, sino que lo vivió radicalmente, mostrando que la verdadera santidad se manifiesta en amor, justicia y verdad.


Ajarei Mot – Kedoshím nos habla de dos realidades entrelazadas: la muerte que nos separa de ELOHÍM y el llamado a una vida transformada. La sangre expía, pero la santidad preserva. El MASHÍAJ es el puente que une ambas cosas: Él nos limpia, pero también nos llama a ser diferentes, a ser or laGoyim (luz para las naciones), como Él fue.


Hoy, seguimos su ejemplo, recordando que no fuimos llamados únicamente a ser salvos, sino también a ser Kedoshím.