PARASHÁH KI TETZÉ

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PARASHÁH 49: KI TETZE
כִּֽי־תֵצֵ֥א
20 10 400 90 1
20+10+400+90+1
Gematria 521
Ki Tetzé Significa: Cuando salgas
Toráh: Devarim Dt_21:10-25:19
Haftaráh: Ieshayah Is_54:1-10
Brit Jadasháh: 1 Pedro 4:12–5:14 y 2 Pedro 1:1–21
Aliyá 1 Domingo
Devarím Deuteronomio 21:10-21
Aliyá 2 Lunes
Devarím Deuteronomio 21:22-22:7
Aliyá 3 Martes
Devarím Deuteronomio 22:8-23:6
Aliyá 4 Miércoles
Devarím Deuteronomio 23:7-23
Aliyá 5 Jueves
Devarím Deuteronomio 23:24-24:4
Aliyá 6 Viernes
Devarím Deuteronomio 24:5-13
Aliyá 7 Shabat
Devarím Deuteronomio 24:14-25:19
Cuando Yisrael sale a la batalla, la Toráh no solo regula la guerra externa, sino la más profunda: la lucha del corazón.
Ki Tetzé abre con la imagen del guerrero que ve a una cautiva y la desea. La Toráh no aprueba la pasión desordenada, pero la encausa, recordándonos que incluso en la guerra el ser humano no puede perder su humanidad.
Aparece entonces una secuencia instructiva:
La mujer cautiva que se convierte en esposa.
El hijo rebelde (ben sorer umoréh), que representa las consecuencias de deseos no purificados.
El cadáver colgado en un madero, que profana la tierra kadosh si no es descendido a tiempo.
Todo está entretejido: deseos, hijos, muerte… la vida de Yisrael depende de ordenar lo interno.
Después, la parasháh se convierte en un entramado de mandamientos sociales, familiares y comunitarios:
No devolver la espalda al hermano cuando su animal se cae bajo su carga.
No sembrar mezcla de semillas en el campo ni tejer con hilos mezclados.
Guardar los límites entre lo puro y lo impuro, lo justo y lo injusto.
Cuidar a la viuda, al huérfano y al extranjero, recordando que Yisrael fue extranjero en Mitzráyim.
Honestidad en los pesos y medidas: la justicia no se mide solo en tribunales, también en la balanza del mercado.
La Toráh muestra que la vida cotidiana es el verdadero campo de batalla donde se demuestra fidelidad a ADONAY.
El texto también legisla sobre la vida íntima:
Matrimonios, divorcio, segundas nupcias.
Pureza sexual, prohibiciones de incesto, de unión ilícita.
Respeto a la dignidad de la mujer.
Cada mandamiento es un recordatorio de que Yisrael debe ser un pueblo distinto, kadosh, separado para su ELOHÍM.
Finalmente, la parasháh concluye con un recuerdo a la memoria: Amalek. El enemigo que atacó por la retaguardia, cobarde, hiriendo a los débiles. ADONAY ordena borrar su recuerdo de debajo del cielo.
La guerra contra Amalek no es solo militar: es espiritual. Amalek simboliza la duda, la frialdad, la indiferencia que intenta apagar el fuego de la fe.
En Ki Tetzé, ADONAY nos recuerda que la santidad no se limita al Mishkán ni al Shabat. Se vive en el campo de batalla, en el mercado, en el matrimonio, en la justicia social, en los negocios y más. Cada acción cotidiana es parte del pacto.
La guerra más grande es contra lo que nos enfría el corazón.
