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PARASHAT LEJ LEJA 03

HN Internacional

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PARASHAT LEJ LEJA 03

PARASHAT LEJ LEJÁ 03

“Vete para ti mismo” — Un llamado a romper los moldes y encontrar el propósito eterno.

El llamado divino comienza con dos palabras que resuenan en todo el tejido espiritual de la Escritura: Lej Lejá (לך־לך). Literalmente, “Vete para ti mismo”, los sabios como por ejemplo Rashi, en Midrash Bereshit Rabah 39:9, interpretan que significa “ve hacia tu esencia, hacia quien realmente eres”.

No es solo un viaje geográfico; es un viaje del alma — del hombre que deja su pasado, sus ídolos, su tierra (ארצך – artzejá, raíz eretz, que también significa “deseo” o “voluntad”) y su casa paterna, para ser formado por la voz divina.

En guematría, לך־לך = 100, el número que representa plenitud espiritual y renovación (Avraham tenía 100 años cuando nació Yitzjak). Así, el llamado inicial anticipa el fruto del pacto que vendrá.

ELOHÍM le promete a Avram una tierra, una descendencia y un nombre. Tres dimensiones que, en la exégesis rabínica, simbolizan posesión, propósito y permanencia. Pero cada una requiere morir al yo anterior.

El viaje de Avram es el de todo creyente que responde al llamado de YHVH: salir de lo conocido hacia lo invisible, sostenido solo por la emunáh (אמונה) — fe activa, fidelidad que actúa sabiendo que, aunque no veamos, es Fiel el que prometió.

En Bereshít (Gen) 15:6, dice:

“Y creyó Avram a YHVH, y le fue contado por justicia - tzedakáh (צדקה).”

Aquí la palabra tzedakáh no es solo justicia moral, sino relación restaurada, armonía entre el hombre y su Creador.

Pablo (Shaul) cita este pasaje en Romanos 4, mostrando que la fe de Avraham no fue una creencia pasiva, sino una obediencia confiada que precede a la Toráh escrita.

Yaakov (Stg) 2:21 complementa: “¿No fue justificado Avraham por las obras cuando ofreció a su hijo Yitzjak sobre el altar?”.

Ambos hablan de la misma verdad desde ángulos distintos: la emunáh verdadera produce obediencia.

El pacto de las piezas (Berit Bein Habetarím) es uno de los momentos más enigmáticos. Un fuego pasa entre los animales partidos — símbolo de Shejináh, la presencia divina que jura consigo mismo Bereshit (Gén) 15:17. En el midrash, el fuego representa a YHVH y el humo a Yisrael; ambos pasarán por el dolor del exilio, pero serán preservados por la promesa.

Luego, el cambio de nombre: Avram (אַבְרָם) se convierte en Avraham (אַבְרָהָם) al añadirse la letra Hei (ה) — símbolo del aliento divino, la misma letra del Nombre Inefable (יהוה). Así también Sarai (שָׂרַי) se convierte en Sarah (שָׂרָה), recibiendo parte del mismo soplo. En el entendimiento hebreo, la Hei simboliza vida, expansión y gracia. Es decir, ELOHÍM introduce Su propio respiro en ellos, haciéndolos partícipes de Su propósito eterno.

Así, todo en Lej Lejá anuncia la obra del MASHÍAJ:

Avraham deja su tierra, YESHÚA deja la gloria celestial.

Avraham recibe un nuevo nombre, YESHÚA da un nombre nuevo a los suyos (Apoc 2:17).

Avraham recibe el aliento divino, YESHÚA sopla sobre sus discípulos y les da el RÚAJ - Yohanán (Jn) 20:22.

Avraham entra en pacto con sangre, YESHÚA sella el pacto eterno con Su propia sangre.

El llamado de Lej Lejá sigue resonando:

“Deja tus ídolos, tu zona de confort, tu ‘padre’ carnal, y camina hacia el lugar que Yo te mostraré.”

No es sólo un viaje hacia Kenaán, sino hacia la restauración de la imagen divina en nosotros.

לֶךְ־ לְךָ֛

20 30 20 30

30+20+30+20

Gematría 100

Lej Lejá Significa: Vete para ti

Toráh Bereshit - Gén_12:1–17:27

Haftaráh: Ieshaiah Is_40:27 - Is_41:16

Brit Jadasháh: Yojanan Juan 7-9

Aliya 1 Domingo

Génesis Bereshit 12:1-13

Aliya 2 Lunes

Génesis Bereshit 12:14-13:4

Aliya 3 Martes

Génesis Bereshit 13:5-18

Aliya 4 Miércoles

Génesis Bereshit 14:1-20

Aliya 5 Jueves

Génesis Bereshit 14:21-15:6

Aliya 6 Viernes

Génesis Bereshit 15:7-17:6

Aliya 7 Shabat

Génesis Bereshit 17:7-27