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PARASHÁT BESHALAJ 16

HN Internacional

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PARASHÁT BESHALAJ 16

PARASHÁT BESHALAJ 16


Si piensas que la parasháh Beshalaj únicamente trata de una huida vacía, estas equivocado; apunta fírmemente al nacimiento de un pueblo que aprende a caminar confiando. Yisrael sale de Mitzráyim, pero Mitzráyim aún no ha salido del corazón de Yisrael. Esa es una de las razones por las que ADONAY no los conduce por el camino corto, sino por el camino que forma carácter, porque la libertad sin transformación sólo cambia de escenario, no de amo.


El Yam Suf (Mar de los Juncos) se abre no cuando el pueblo grita, sino cuando avanza. El mar no se abre ante la fe pasiva, sino ante la fe obediente. Allí vemos una señal profunda y magnífica de YESHÚA: el paso por las aguas como representación de la muerte y resurrección, como la ruptura definitiva con la esclavitud al pecado. El enemigo queda sepultado; no hay negociación posible con el pasado. En YESHÚA y su sangre, el mar se cerró sobre todo aquello que nos perseguía, hoy somos una nueva criatura.


Luego viene el cántico. No antes de la prueba, sino después de la salvación. La alabanza nace cuando se reconoce que la victoria no fue humana. Moshéh canta… y Miryam danza, recordándonos que la redención verdadera involucra voz, cuerpo y comunidad. Así también YESHÚA canta con los redimidos, como el Cordero que venció no por espada, sino por entrega.


Pero Beshalaj no idealiza al pueblo. Apenas cruzan el mar, aparece el desierto: aguas amargas, hambre, cansancio. Y allí desciende el maná, pan del cielo que no puede almacenarse. Es provisión diaria, dependencia diaria. YESHÚA retoma este misterio cuando declara: “Yo soy el pan que descendió del cielo”. No se le puede acumular para mañana; se le recibe hoy. La fe de ayer no alimenta el alma de hoy.


Finalmente aparece Amalec, el enemigo que ataca por detrás, al débil y al cansado. Y la victoria no depende sólo de la espada de Yehoshúa, sino de las manos levantadas de Moshéh. Cuando las manos caen, el enemigo avanza; cuando se sostienen, el pueblo vence. Es una imagen poderosa del MASHÍAJ en intercesión constante, cuyas manos extendidas sostienen la batalla del pueblo hasta el final, sólo con la ventaja que sus brazos nunca se cansarán.


Beshalaj nos revela una verdad incómoda y gloriosa: la redención es un regalo, pero el caminar en ella es un aprendizaje. YESHÚA no sólo nos saca de Mitzráyim; nos enseña a vivir como libres, a confiar en el desierto, a comer del cielo y a vencer al enemigo bajo Su cobertura.


Porque el mismo que abrió el mar… sigue abriendo caminos hoy.


בשלח

2 300 30 8

2+300+30+8


Gematría 340

BeShalaj Significa: Al expulsar


Toráh: Shemot - Éx_13:17–17:16

Haftaráh: Shoftim Jue_4:4-5:31

Brit Jadasháh: Mateo 27–28


Aliyáh 1 Domingo

Shemot Éxodo 13:17-14:8


Aliyáh 2 Lunes

Shemot Éxodo 14:9-14


Aliyáh 3 Martes

Shemot Éxodo 14:15-25


Aliyáh 4 Miércoles

Shemot Éxodo 14:26-15:26


Aliyáh 5 Jueves

Shemot Éxodo 15:27-16:10


Aliyáh 6 Viernes

Shemot Éxodo 16:11-36


Aliyáh 7 Shabat

Shemot Éxodo 17:1-16