Parashot

PARASHÁT VAYIKRÁ 24

HN Internacional

Autor

3 min de lectura
PARASHÁT VAYIKRÁ 24

PARASHÁT VAYIKRÁ 24


Desde la nube que cubría el Mishkán, ADONAY llama: “Vayikrá el Moshéh…”. No es un llamado distante; es una invitación íntima. Después de que la gloria llenó el Tabernáculo al final de Shemot, ahora el Eterno enseña cómo acercarse. El libro de Vayikrá no comienza con mandamientos confrontativos, sino con el lenguaje del korbán (קרבן), cuya raíz karov significa acercarse. El sacrificio no es simplemente muerte: es el camino para restaurar la cercanía perdida desde el Edén.


La parasháh describe varios korbanot: oláh (ofrenda totalmente consumida), minjáh (ofrenda de grano), shelamim (ofrenda de paz), jatat (ofrenda por el pecado) y asham (ofrenda por culpa). Cada una revela una dimensión del corazón humano que busca reconciliarse con su Creador. El fuego del altar consume, pero también purifica; la sangre derramada no es violencia ritual, sino el recordatorio de que la vida pertenece a ELOHÍM.


Los sabios enseñan que cuando una persona traía un animal al altar, debía considerarse a sí misma en su lugar. El korbán era un acto de humildad: reconocer que el pecado rompe la armonía en el mundo y que el regreso (Teshuváh) a ADONAY requiere entrega.


Aquí aparece una revelación profunda del misterio mesiánico. La oláh que asciende completamente recuerda una vida entregada sin reservas. En la figura de YESHÚA, vemos la encarnación de ese principio: una existencia ofrecida totalmente al Padre. Él se convierte en el korbán perfecto, no para abolir sino para cumplir en plenitud, como dice el profeta: “He aquí que vengo para hacer Tu voluntad”.


La minjáh, hecha de harina fina y aceite, habla de una vida refinada por el RÚAJ. Los shelamim celebran la paz restaurada entre el cielo y el hombre. El jatat y el asham muestran que incluso los pecados involuntarios requieren reparación, revelando que la santidad divina es más profunda de lo que el corazón humano suele percibir.


El pequeño alef de la palabra Vayikrá sugiere la humildad de Moshéh ante el llamado divino. De igual manera, el camino de acercamiento a ELOHÍM siempre comienza con un corazón que se hace pequeño.


Así, Vayikrá nos enseña que la presencia de ADONAY en medio del pueblo no es automática: requiere entrega, pureza y reconciliación. Y en la revelación mesiánica entendemos que todos los korbanot apuntan hacia una verdad mayor: que el Eterno mismo proveería el camino definitivo de acercamiento.


Por eso, cada llama que ardía en el altar del Mishkán susurraba un mensaje profético:

un día habría una ofrenda capaz de abrir el acceso permanente al corazón del Padre.

En YESHÚA, el llamado de “Vayikrá” sigue resonando con fuerza y dice: “Acércate.”


ןיקרא

6 10 100 200 1

6+10+100+200+1

Gematría 317

Vayikrá significa: y llamó


Toráh: Vayikrá Levítico 1:1–5:26

Haftaráh: Ieshayah Is_43:21-44:23

Brit Jadasháh: Hechos 22–24


Aliyáh 1 Domingo

Vayikrá Levítico 1:1-13


Aliyáh 2 Lunes

Vayikrá Levítico 1:14-2:6


Aliyáh 3 Martes

Vayikrá Levítico 2:7-16


Aliyáh 4 Miércoles

Vayikrá Levítico 3:1-17


Aliyáh 5 Jueves

Vayikrá Levítico 4:1-26


Aliyáh 6 Viernes

Vayikrá Levítico 4:27-5:10


Aliyáh 7 Shabat

Vayikrá Levítico 5:11-26