Parashot

PARASHÁT SHELAJ LEJA 37

HN Internacional

Autor

3 min de lectura
PARASHÁT SHELAJ LEJA 37

PARASHÁT SHELAJ LEJA 37



Hay momentos en la vida en los que la promesa de ELOHÍM está justo frente a nosotros, tan cerca que podemos verla con nuestros propios ojos, y aun así decidimos retroceder. Eso fue lo que ocurrió en Shelaj Lejá.


Doce hombres fueron enviados a explorar la tierra prometida. Todos vieron los mismos frutos hermosos, las mismas ciudades y los mismos habitantes. Sin embargo, mientras Yehoshúa y Kalev contemplaron la tierra a través de la fidelidad de ELOHÍM, los otros diez la observaron a través del lente del temor. La diferencia no estaba en lo que veían, sino en cómo lo interpretaban.


El relato revela una verdad profunda: la incredulidad no consiste en negar la existencia de ELOHÍM, sino en olvidar Su fidelidad cuando las circunstancias parecen más grandes que Sus promesas.


La generación del desierto había visto el mar abrirse, había comido maná del cielo y había sido guiada por la nube de la Shejináh (Presencia). Sin embargo, al llegar al borde de su herencia, permitió que el miedo hablara más fuerte que la memoria de las obras divinas. Por ello, el desierto que debía ser un camino de paso, se convirtió en un lugar de permanencia.


En medio de esta tragedia resplandece la figura de Yehoshúa, cuyo nombre significa: “YHVH salva”. No es casualidad que su nombre sea la forma hebrea del nombre YESHÚA.


Así como Yehoshúa permaneció fiel cuando la mayoría se rindió al temor, YESHÚA permaneció fiel al Padre cuando todos los caminos parecían cerrados para el hombre. Donde Yisrael vió gigantes, YESHÚA vio el cumplimiento del propósito divino. Donde la generación del desierto cayó por incredulidad, Él abrió el camino para que entremos en el verdadero reposo.


La parasháh concluye con el mandamiento de los tzitziot, recordatorios visibles de los mandamientos de ELOHÍM. Después del fracaso de los espías, el Eterno entrega una herramienta para combatir el olvido espiritual. El problema nunca fue la falta de evidencias; fue la falta de memoria. Los tzitziot debían recordar constantemente que el corazón humano necesita volver una y otra vez a la Palabra de ELOHÍM para no ser arrastrado por sus propios temores.


Shelaj Lejá nos confronta con una pregunta eterna: ¿observamos nuestra realidad desde la perspectiva de los gigantes de nuestra vida o desde la perspectiva de nuestro ELOHÍM? Porque la tierra prometida siempre pertenece a quienes aprenden a caminar por fe, incluso cuando los gigantes siguen allí.


שְׁלַח לְךָ֣

20 30 8 30 300

300+30+8+30+20

Gematría 388

Shelaj Leja Significa: Envía para tí



Toráh: Bamidbar Num_13:1-15:41

Haftaráh: Iehoshúa Jos_2:1-24

Brit Jadasháh: Gálatas 5-6



Aliyáh 1 Domingo

Bamidbar Números 13:1-20



Aliyáh 2 Lunes

Bamidbar Números 13:21-14:7



Aliyáh 3 Martes

Bamidbar Números 14:8-25



Aliyáh 4 Miércoles

Bamidbar Números 14:26-15:7



Aliyáh 5 Jueves

Bamidbar Números 15:8-16



Aliyáh 6 Viernes

Bamidbar Números 15:17-26



Aliyáh 7 Shabat

Bamidbar Números 15:27-41