PARASHÁT SHOFTÍM 48

HN Internacional
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PARASHÁT SHOFTÍM 48
Shoftím nos lleva al corazón de una pregunta profunda: ¿quién tiene autoridad para gobernar al pueblo de ELOHÍM?
Moshéh ordena establecer jueces y oficiales que juzguen con justicia, sin favoritismo ni soborno: “Justicia, justicia perseguirás” (Dt 16:20). La repetición de la palabra “justicia” revela que no se trata simplemente de aplicar leyes, sino de perseguir activamente aquello que refleja el carácter de ADONAY.
Pero hay que ir más lejos. Yisrael tendría un rey, pero ese rey no sería absoluto, estaría bajo autoridad. Debía escribir para sí una copia de la Toráh, leerla todos los días y aprender a temer a ADONAY (Dt 17:18–20). El rey mismo debía permanecer sometido a la Palabra.
Aquí aparece una sombra extraordinaria de YESHÚA.
Yisrael esperaba al rey perfecto, pero Shoftím muestra que el verdadero Rey no gobierna desde el orgullo, la riqueza o la fuerza. Gobierna sometido al Padre como un instrumento, y YESHÚA encarna perfectamente este principio: “No busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió” (Jn 5:30).
La parasháh también contiene una de las promesas mesiánicas más importantes de la Toráh:
“Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú” (Dt 18:18).
Ese profeta sería semejante a Moshéh y hablaría las palabras de ELOHÍM. El Brit Jadasháh identifica esta promesa directamente con YESHÚA (Hch 3:22–23; Hch 7:37). Así Moshéh, el mediador del antiguo pacto cuyo centro es la Toráh en piedra, transfiere en el futuro al MASHÍAJ YESHÚA ser el mediador del nuevo pacto cuyo centro es la Toráh en el corazón.
Pero quizá uno de los detalles más sensibles de Shoftím está en las ciudades de refugio (Dt 19). El homicida accidental podía correr hacia un lugar donde el vengador de la sangre no pudiera alcanzarlo. Es una imagen poderosa: el culpable necesita un refugio antes de que el juicio lo alcance.
YESHÚA se revela como ese refugio para el pecador. No porque ELOHÍM ignore la justicia, sino porque en Él la justicia y la misericordia se encuentran. El que corre hacia Él encuentra refugio y vida.
Finalmente, podemos ver establecido el principio de que no debemos seguir nuestros propios caminos: “Cada uno hacía lo que bien le parecía” y será precisamente el diagnóstico de Yisrael en tiempos posteriores (Jue 21:25). Pero también tan posteriores como hasta nuestros días, sin embargo eso tiene un término sin duda, cuando vuelva YESHÚA y congrege a Yisrael en una sola nación, corrigiendo por fin las inexactitudes del cumplimiento de la Toráh.
El mensaje es entonces estremecedor: El problema del hombre no se limita a necesitar mejores gobernantes; necesita un Rey justo. No basta con tener jueces, leyes o instituciones. El corazón humano necesita someterse al verdadero Rey.
YESHÚA no aparece aquí simplemente como alguien que cumple una profecía aislada. Aparece como la respuesta al anhelo de toda la humanidad: el Juez perfectamente justo, el Profeta semejante a Moshéh, el Rey sometido al Padre y el Refugio para quien corre hacia Él.
Shoftím nos deja mirando hacia el Rey que todavía esperamos ver gobernar con justicia: YESHÚA HAMASHÍAJ.
שֹׁפְטִ֣ים
300 80 9 10 40
300+80+9+10+40
Gematría 439
Shoftím Significa: Jueces
Toráh: Devarím Dt_16:18-21:9
Haftaráh: Ieshayah Is_51:12-52:12
Brit Jadasháh: 1 Juan 4-5
Aliyáh 1 Domingo
Devarím Deuteronomio 16:18-17:13
Aliyáh 2 Lunes
Devarím Deuteronomio 17:14-20
Aliyáh 3 Martes
Devarím Deuteronomio 18:1-5
Aliyáh 4 Miércoles
Devarím Deuteronomio 18:6-13
Aliyáh 5 Jueves
Devarím Deuteronomio 18:14-19:13
Aliyáh 6 Viernes
Devarím Deuteronomio 19:14-20:9
Aliyáh 7 Shabat
Devarím Deuteronomio 20:10-21:9
