Parashot

ESPECIAL SUCOT

HN Internacional

Autor

3 min de lectura
ESPECIAL SUCOT

ESPECIAL SUCOT


La Fiesta de Sucot, nos invita a salir de la seguridad de nuestras construcciones permanentes para habitar durante siete días en una suca, una morada frágil y temporal. En esta celebración hay una enseñanza que atraviesa el corazón: todo lo que pertenece a este mundo es transitorio, pero el deseo de ADONAY de morar en medio de su pueblo permanece para siempre.


ADONAY ordenó a Yisrael habitar en cabañas para que las generaciones recordaran que Él hizo habitar a los hijos de Yisrael en sucot cuando los sacó de Egipto. La suca se convierte así en una escuela espiritual: sus paredes nos recuerdan la fragilidad de nuestras seguridades, su techo abierto nos confronta con nuestra dependencia del Creador y su temporalidad nos enseña que la creación, tal como la conocemos, no es nuestra morada definitiva.


El hombre construye, acumula y se esfuerza por establecerse como si pudiera permanecer eternamente en este mundo. Sin embargo, la Escritura declara: «Toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo» (Isaías 40:6). Nuestra vida es como una sombra que pasa, y nuestras obras terrenales no pueden convertirse en nuestra eternidad. Sucot nos despoja de la ilusión de permanencia y nos conduce a reconocer que no fuimos creados para encontrar nuestra seguridad definitiva en lo que perece, sino en Aquel que permanece.


Y aquí se revela la belleza más profunda de la festividad: ADONAY no solamente quiso que su pueblo habitara en una morada temporal; Él quiso hacer su morada en medio del hombre. Desde el Mishkán en el desierto, su presencia manifestó el deseo de habitar con Yisrael (Éxodo 25:8). Y esa promesa alcanza una dimensión gloriosa en YESHÚA HAMASHÍAJ:


«Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros» (Juan 1:14).


El término griego utilizado por Yojanan, eskēnōsen, comunica la idea de habitar en medio del pueblo, poner su tienda o hacer su morada. Aquel que sostuvo los cielos entró en nuestra fragilidad; el Eterno se acercó al hombre y manifestó su gloria en YESHÚA. Es un error pensar que el hombre tiene la iniciativa de buscar a ELOHÍM, la revelación bíblica es un poco diferente, es ELOHÍM, en su amor, el que se acerca para morar con su pueblo.


YESHÚA es la revelación de esa presencia que no abandona. Nuestros cuerpos envejecen, nuestras casas se deterioran y la creación espera su restauración, pero la intención de ADONAY permanece: habitar con los redimidos.


«He aquí el Mishkán de ELOHÍM con los hombres, y él morará con ellos» (Apocalipsis 21:3).


Sucot nos recuerda que todo lo visible es pasajero, pero la presencia de ADONAY es nuestra esperanza eterna. La suca se desmonta, la vida terrenal se desvanece, pero el propósito del Padre permanece: hacer su morada en medio de su pueblo, por medio de YESHÚA HAMASHÍAJ, hasta que Él sea todo en todos.


חג הסכות

Significa: Fiesta de los tabernáculos


Tanak: lecturas varias

Haftaráh: Zacarías 14:1-21

Brit Jadasháh: Juan 1:1-14



Aliyáh 1 Domingo

Levítico 23:33-44


Aliyáh 2 Lunes

Números 29:12-38


Aliyáh 3 Martes

Deuteronomio 16:13-17; 31:10-13


Aliyáh 4 Miércoles

Nehemías 8:1-18; Esdras 3:1-6


Aliyáh 5 Jueves

1 Reyes 8:1-21, 54-66


Aliyáh 6 Viernes

2 Crónicas 7:1-10


Aliyáh 7 Shabat

Ezequiel 37:21-28