Parashot

PARASHAT BERESHIT 01

HN Internacional

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PARASHAT BERESHIT 01

PARASHAT BERESHIT 01


El cierre de la Toráh en Vezot Habrajáh y el reinicio inmediato en Bereshit durante Simjat Toráh encierran uno de los misterios más profundos del pensamiento hebreo: que la revelación no es una línea con principio y fin, sino una espiral continua ascendente de restauración.


La última parasháh sella el Jumash con la bendición final de Moshéh a las tribus y su muerte solitaria en el Monte Nevo. Moshéh contempla la Tierra Prometida sabiendo que no cruzará el Yardén.


El texto culmina destacando la mano fuerte de Moshéh y los prodigios obrados "a los ojos de todo Yisrael" (לְעֵינֵי כָּל־יִשְׂרָאֵל), con Lamed (ל) como la última letra escrita de la Toráh, aludiendo al momento en que Moshéh rompió las primeras tablas de las diez declaraciones tras el pecado del becerro de oro. Es una paradoja reveladora: la Toráh concluye recordando una ruptura, un acto de fragilidad y quiebre humano que abrió paso a la misericordia y a la reconstrucción.


En la lectura litúrgica de la simját Toráh no transcurre ni un respiro entre el final y el comienzo: apenas se lee el último verso de Devarím (Deuteronomio), se desenrolla el pergamino para proclamar "Bereshit bará ELOHÍM" (En el principio creó ELOHÍM…).


La primera letra de la Toráh es una Bet (ב) y al unir la última letra de la Toráh (ל) con la primera (ב), surge la palabra Lev(לֵב), que se traduce como Corazón. Toda la Toráh palpita en ese empalme: su diseño completo está concebido para envolver, transformar y habitar el corazón humano, así como se dibuja en Yirmeyah (Jeremías) 31:31-33 donde se declara que el nuevo pacto consiste en escribir la Toráh en el corazón humano.


El salto a Bereshit, pareciera un simple reinicio cronológico, pero, es mucho más, en realidad representa una reconfiguración existencial:


Del caos al orden. El relato muestra el estado primordial de los elementos de la creación (tohu vavohu), su inicio es más bien sin propósito definido, vano, vacuo, sin sentido, sin función, en el que ELOHÍM crea mediante la Davar (Palabra), separando la luz de las tinieblas, las aguas de la tierra, y el caos primordial se vuelve orden con propósito.


El diseño de la Bet inicial nos enseña que la tierra es una enorme casa, un deleitoso lugar de habitación, como una enorme suca diseñada para ser habitada, en la que YHVH creó funcionarios que estableció en ella para sostener y servir al hombre, quien, al fin es proyectado para ser un tipo de socio o colaborador con YHVH en la rectificación del mundo (Tikún Olam). Así, el ser humano, hecho a imagen y semejanza de ELOHÍM es dotado de la decisión de hacer bien o mal, no libre albedrío, sino de la capacidad de optar por uno de dos caminos: bendición o maldición, vida o muerte. Y así, el Adam es colocado en un espacio sagrado llamado el Gan Edén (jardín de la delicia) para habitarlo, trabajarlo y guardarlo.


Esta porción cierra con la partida de Moshéh y reanuda el ciclo en la inauguración de la creación, lo que nos recuerda que cuando una etapa natural madura y muere, YHVH usa el cosmos para renovarla de inmediato.


בְּרֵאשִׁ֖ית

2 200 1 300 10 400

2+200+1+300+10+400

Gematría 913


Bereshit Significa: En el principio


Toráh: Bereshit - Gén_1:1 – 6:8

Haftaráh: Yeshayah Is_42:5-43:10

Brit Jadasháh: Juan 1:1–2:25


Aliyáh 1 Domingo

Deut. Devarím 33-34

Génesis Bereshit 1:1-2:3


Aliyáh 2 Lunes

Génesis Bereshit 2:4-2:19


Aliyáh 3 Martes

Génesis Bereshit 2:20-3:21


Aliyáh 4 Miércoles

Génesis Bereshit 3:22-4:18


Aliyáh 5 Jueves

Génesis Bereshit 4:19-4:22


Aliyáh 6 Viernes

Génesis Bereshit 4:23-5:24


Aliyáh 7 Shabat

Génesis Bereshit 5:25-6:8